Cómo Fotografiar Fuegos Artificiales

San Diego 2012 - Fernando LópezSiempre que se escucha un estallido y al levantar la mirada encontramos un cielo impregnado de colores, los que cargamos una cámara sentimos el casi irrefrenable impulso de perseguir las luces y disparar sin misericordia alguna; lamentablemente, las fotografías resultantes no siempre logran capturar a plenitud el espectáculo que se despliega ante nuestros ojos. En este artículo haremos un rápido repaso de los requisitos necesarios para obtener fotografías de fuegos artificiales que resulten tan impactantes como los fuegos mismos.

Preparación

A la hora de fotografiar fuegos artificiales, uno de los elementos más importantes es la preparación. Siempre que sea posible, conviene informarse con tiempo acerca del evento, poniendo especial atención al horario y locación planeados. Familiarizarse con la locación y sus alrededores será de gran utilidad a la hora de buscar una composición interesante para acompañar las luces. Fíjese en las estructuras y rasgos del terreno. ¿Hay algún edificio, un puente, una fuente o escultura que quiera resaltar junto con los fuegos? Quizás un lago o una montaña pueden servir para darle mayor complejidad a la composición. Si encuentra un entorno interesante, aprovéchelo, procure encuadres amplios que incluyan esos elementos, pero no tanto como para reducir a los propios fuegos. En caso de incluir al terreno en el encuadre, procure que el horizonte sea paralelo al marco. Si el entorno no le satisface, no se desanime, puede optar por encuadres más cerrados que se concentren en los fuegos, o que simplemente esquiven al terreno por completo.

Equipo básico

Lo primero es por supuesto disponer de una cámara con batería completamente cargada y una tarjeta de memoria con espacio suficiente para la ocasión. Personalmente prefiero cargar 2 sets de baterías y 2 memorias, de modo tal que pueda contar con el reemplazo en caso de necesidad.

Equipo adicional

Con la intención de evitar movimientos innecesarios que le hagan perder calidad a la imagen, es conveniente minimizar la vibración del equipo durante la obturación. Para tal fin contamos con algunos equipos de apoyo que nos resultarán de gran utilidad.

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Trípode

Este es uno de los equipos más importante para la fotografía nocturna. Debido a largo de los tiempos de obturación que serán necesarios ,y sobre todo cuando incluyamos al terreno o estructuras en el encuadre , es primordial que la cámara se encuentre fija sobre un trípode , o en su defecto sobre una superficie sólida , para evitar así que esos elementos fijos queden movidos y borrosos . Si su cámara dispone de estabilizador de imagen es preferible desconectarlo, pues en estas tomas tan largas, lejos de ayudar, nos hará sacrificar calidad al provocar una pérdida de definición en los detalles.

Disparadores remotos

Estos dispositivos permiten disparar la cámara sin entrar en contacto con ella, evitando así la vibración que se produce normalmente al manipularla.
Muchas cámaras disponen de diversas soluciones de disparo remoto, que varían dependiendo del modelo. En muchos casos la cámara puede dispararse desde computadoras, y a veces desde tabletas y smartphones, aprovechándose de conexiones USB o WiFi y de programas que vienen con la cámara o pueden ser adquiridos por internet. Algunas cámaras disponen de controles remotos por infrarrojo, mientras que las más avanzadas tienen puertos especiales destinados a acoplar disparadores conectados por cable. Estos dispositivos son especialmente útiles cuando se realizan disparos en modo BULB. En caso de no disponer de ninguna forma de disparo remoto, una solución alterna consiste en utilizar el disparo retardado que muchos equipos incluyen y configurarlo en 1 o 2 segundos, tiempo suficiente para permitir que la cámara se estabilice tras ser manipulada.

Configuración – Cámaras automáticas

La configuración de la cámara para fotografiar fuegos artificiales dependerá las capacidades de la misma. En las cámaras automáticas normalmente existen modos de escena, adaptados para diversas situaciones. Los modos de “Fuegos artificiales” o “Paisaje nocturno” ajustarán al equipo para usar tiempos largos de exposición que capturen las amplias estelas dejadas por los lanzamientos y los estallidos.

Configuración- Cámaras semiautomáticas y manuales

El flash

En los equipos semi-automáticos y manuales será necesaria una configuración más detallada. Para empezar deberemos apagar el flash pues su luz es muy débil para resultar útil al fotografiar motivos tan lejanos. Además de esto, consume batería, y debido al tiempo que tarda en recargase nos puede hacer perder más de una oportunidad de disparo.

El ISO

Usar isos bajos como el 100 reducirá el ruido, y nos dará imágenes con una buena definición y calidad de color, además de propiciar los tiempos largos de exposición que necesitaremos.

Formato y Balance de blancos

Si se está tomando la fotografía en formato jpg, el balance de blancos se puede ajustar al gusto personal , un balance de tungsteno o incandescente nos dará un cielo azulado, mientras que un balance de día soleado o luz solar directa dará imágenes más anaranjadas. Si se está usando una cámara dslr lo ideal es
usar el formato raw , este permite configurar el balance después de tomada la fotografía, con lo que podremos comparar los diversos balances posibles y elegir así el más satisfactorio.

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El enfoque

Un enfoque incorrecto puede arruinar cualquier fotografía. Para facilitar la toma, lo ideal es usar el punto de lanzamiento de los fuegos como referencia para el enfoque y de ser posible usar el enfoque manual (MF). Este , una vez ajustado, conservará su configuración y eliminará el molesto retraso que sufre el enfoque automático (AF) en las tomas nocturnas. Conviene recordar que si cambiamos la longitud focal/zoom del lente, deberemos corregir el enfoque antes de volver a disparar.

El AF también puede sernos útil, siempre y cuando lo configuremos adecuadamente. En primer lugar, si la cámara tiene reconocedor de rostros o detector de sonrisas, estos deberán ser desactivados, para luego poder restringir la zona o área de enfoque a puntual o central. También será necesario usar un modo de enfoque simple (AF-S o OneShot) y evitar los modos continuos que sólo entorpecen la toma en estas condiciones.

Para utilizar el AF orientaremos la zona de enfoque hacia el punto de referencia y presionaremos ligeramente el disparador hasta que la cámara se haya enfocado. Luego, manteniendo la presión sobre el disparador, reencuadraremos la escena buscando los estallidos. Finalmente terminaremos de hundir el disparador para comenzar la exposición del sensor.

Exposición – Modo P

En este modo la cámara configura automáticamente el tiempo de exposición y la apertura del diafragma. Vale la pena experimentar un poco con la compensación de exposición (EV) y probar valores de entre 0 y -2.0. Mientras más negativa sea la compensación más oscuro quedará el encuadre pero más breve será el tiempo de exposición, lo cual acortará las estelas dejadas por los fuegos.

Exposición – Modo M

En este modo tendremos control total de la configuración del equipo, y ganaremos la posibilidad de experimentar con libertad. Para las primeras tomas conviene probar con diafragmas de entre f/5,6 y f/11, y tiempos de obturación entre 1″ y 10″ (las comillas significan segundos). Si cerramos el diafragma (números f mayores) oscureceremos tanto el cielo como los propios fuegos, mientras que al abrirlo (f menores) los aclararemos. El tiempo de exposición afectará al brillo del cielo, pero no al de los fuegos mismos, también regulará la longitud de las estelas y la cantidad de estallidos capturados. A mayor tiempo, estelas más largas y mayor número de estallidos, pero también cielos más brillantes. Personalmente prefiero usar un diafragma de f/8, este evita la pérdida de definición por difracción de la luz que acompaña normalmente a diafragmas más cerrados. Por lo general configuro una velocidad de 4″, que normalmente alcanza para capturar el estallido completo sin que se obtengan cielos excesivamente luminosos.

Exposición – BULB

Otra opción interesante consiste en configurar la velocidad BULB o Modo B. En este modo la exposición del sensor comienza cuando presionamos completamente el disparador, y termina solamente al soltarlo, permitiéndonos iniciar el disparo justo al momento del despegue de los cohetes y terminarlo al apagarse las luces. De esta forma se evita que la exposición sea o demasiado corta para no abarcar el estallido completo, o tan larga como para aclarar excesivamente el cielo y los detalles del terreno. Este modo también permite capturar múltiples estallidos de una forma más controlada. Recuerde que en caso de querer exposición muy larga conviene cerrar un poco el diafragma para minimizar el brillo del humo y del cielo de fondo, aunque esto opacará un poco a los propios fuegos.

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